Turismo sostenible en Ámsterdam. Qué ver en cinco días

NUESTRO VIAJE A AMSTERDAM

Nos encanta viajar, y aunque a veces el turismo suponga un impacto negativo para el lugar que se visita, nosotras intentamos hacerlo de una manera respetuosa, y con consciencia. Reduciendo emisiones en el transporte, consumiendo productos de origen vegetal, reduciendo nuestra basura en el viaje y por supuesto apoyando los comercios y actividades locales. Son algunos tips para viajar de manera más sostenible.

Ámsterdam ofrece una agenda cultural y de actividades muy potente. Y aunque si bien es cierto, no todas son accesibles para todos los bolsillos, existen alternativas baratas además de hacer senderismo por la ciudad y sus alrededores. O los tan conocidos paseos en bici. Eso sí, cuidado con las bicis, ya que en la ciudad bien podría ser deporte de riesgo pasear con ellas. Os recomiendo visitar la página Tours That Matter o The Untourist Guide para conocer actividades diferentes promovidas por la ciudadanía y evitar un turismo dañino.

TRANSPORTE EN AMSTERDAM.

Ámsterdam dispone de una red de transporte público accesible y perfecta para visitar muchos lugares sin necesidad de alquilar un coche. Algo con lo que además reducimos en gran cantidad nuestras emisiones de CO2. Los billetes son válidos por hora o día (esto quiere decir que un billete de 4 horas te da acceso a tren, tranvía autobús y ferry ilimitado durante esas cuatro horas) nosotras cogimos billetes diarios amoldándolo a la planificación de las visitas y con la compañía GVB. A continuación os lo contamos mucho mejor.

DONDE DORMIR EN AMSTERDAM.

La pernocta en Ámsterdam no es barata que digamos, pero para varios días podéis encontrar apartamentos asequibles en el barrio de Jordan. En nuestro caso por circunstancias e imprevistos de planificación hasta última hora, tuvimos que coger un hotel a las afueras (al lado del estadio Arena y cerca de una estación de tren para movernos)

Y ahora sí, aquí os dejo el resumen de un viaje estupendo.

DÍA 1. Llegada a Ámsterdam.

El avión aterrizó en Amsterdam a las 10, y como hasta las 15 no teníamos acceso a la habitación y sólo viajábamos con una mochila cada uno, decidimos ir directamente a la estación central para hacer la primera visita a la ciudad. Desde el aeropuerto cogimos un ticket que nos llevaba a Estación Central. Fácil de comprar e indicaciones claras. Id sin miedo.

Una vez en la capital de Holanda, cogimos un ticket de 24h para el transporte público para tener movilidad. (Podéis adquirir los tickets en una oficina de GVB justo frente a la salida de la estación central) Desayunamos en una cafetería (importante si viajas en estas fechas disponer de pasaporte COVID, ya que te lo piden en cualquier sitio) y comenzamos nuestro paseo que nos llevó sin quererlo a la zona del barrio rojo. Era de día, así que las casas donde las mujeres trabajan en la prostitución estaban cerradas. (No es que lo buscáramos) Lo que si aprovechamos fue para acercarnos a la oficina de Pic & Proud, un Centro de información sobre prostitución que se encuentra cerca de la antigua iglesia de Ámsterdam. El PIC sirve como un centro educativo y recurso para proporcionar a los visitantes de Ámsterdam información y consejos sobre la prostitución. O dejo el enlace a la web para más información o realizar alguna de las actividades que realizan. PINCHA AQUÍ PARA SABER MÁS

Salimos del barrio rojo y caminamos hasta el NEMO, un centro de ciencias donde en su terraza, puedes disfrutar de una visión panorámica de la ciudad. Además, dispone de mesas y sillas por si quieres hacer un picnic ahí además de una cafetería. El acceso es gratuito.

 

Fuimos para la habitación, soltamos las maletas y volvimos a la ciudad. Esta vez con destino a un molino - cervecería. Brouwerij 't IJ es una cervecería moderna junto a un molino de viento, que produce cervezas ecológicas rubias y negras, y ofrece visitas guiadas breves. Allí puedes hacer una cata para probar diferentes variedades y picar algo, aunque disponen de pocas opciones veganas. Después de disfrutar de esta cata, fuimos caminando hasta el centro de la ciudad, (una media hora) y pudimos disfrutar de un Ámsterdam totalmente diferente. Sus canales y casas irregulares con la tenue luz de Ámsterdam, hacían del paseo una actividad mágica. Cenamos en Vegan Juke y volvimos al hotel.

Aviso: Viernes noche, mucha gente, calles estrechas, bicicletas rápidas y un barrio rojo en funcionamiento, causaron en mí un impacto en mi estado de ánimo. Así que si eres una persona sensible a las multitudes te recomiendo pasear por las afueras de la ciudad en fin de semana.

 

DÍA 2. Edam - Volendam - Marken

 Desde la estación de tren que teníamos cerca del hotel, cogimos un billete de dos días que te da acceso a Ámsterdam ciudad y regiones. Para así visitar los pueblos cercano. El día de hoy visitamos Edam, Volendam y Marken. Para ello cogimos un metro hasta estación central, y de allí nos dirigimos hasta la parada de autobús que está en la parte trasera de la estación. Cogimos el primer autobús hasta Edam. El viaje dura una media hora y puedes disfrutar de unas preciosa vistas y parajes verdes increíbles. Edam es la capital del famoso queso, así que para las vegetarianas de la sala, podréis catar una gran variedad de quesos en sus tiendas además de explicaros el proceso de producción. Edam es un pueblo encantador, así que no te vayas sin pasear por sus casas entre canales y descubrir el cementerio. Personalmente me encantó la manera en la que integran las tumbas con la tierra. El cementerio es de tierra y conchas (si, si... conchas!!) y de la mayoría de tumbas crecen flores y plantas integrándose así con la naturaleza y la tierra.

Más tarde, cogimos otro autobús hasta Volendam. Un pueblo pesquero encantador, con una minúscula playa preciosa, pero que no incitaba para nada al baño. Desde allí cogimos un Ferry hasta Marken, una pequeña Isla ahora convertida en península. Se nos hizo de noche, pero el paseo por sus calles nos enamoró. No había turistas, y pudimos comprobar la vida más pura de Holanda. Desde allí cogimos un autobús de vuelta a la ciudad.

 

 

DÍA 3. Zaanse Schans - Harlem

Hoy volvemos a prepararnos unos bocadillos y cogemos un tren dirección Zaanse Schans. El pueblo de los molinos, el chocolate y cómo no, los quesos. Aquí podéis visitar desde una fábrica de chocolates, hasta un molino convertido en serrería, e incluso un pequeño museo en el que te explican cómo se hacen los Waffles, esas tortitas típicas de Holanda finas, crujientes y rellenas de caramelo. Aquí podéis alquilar unas bicis a la salida de la estación y hacer el viaje hasta los molinos en bicicleta disfrutando de un agradable y tranquilo paseo. Se nota que es una zona turística, por lo que encontraréis pequeñas tiendas y chocolaterías, todas con una encanto especial. Os recomiendo probar uno de sus chocolates calientes caseros, a nosotras nos ayudó a entrar en calor, y el sabor a chocolate puro era una pasada.

 

 

 

Comimos allí, y más tarde cogimos otro tren hasta Harlem. Visita de última hora y menos mal! Porque nos encantó. Por cierto, también encontramos algunas opciones de alojamiento en este municipio, por lo que podéis valorarlo. ¿Qué hicimos aquí? Pues justo a la salida de la estación, si cogéis la avenida de la derecha hacia arriba, encontraréis dos cafeterías increíbles. A mano izquierda el De Groene Godin, una pequeña cafetería donde podéis echar unos juegos de mesa en un ambiente mágico rodeados de figuras de hadas mágicas y merchandising de juegos de rol. En esta misma calle, en la derecha encontraréis otro local del estilo, Spellarium. Mucho más grande y donde grupos realizaban campeonatos de Magics y demás juegos de Rol. Si te gusta el ambiente, visita obligada. 

Caminamos hasta la catedral de estilo Gótico y disfrutamos de sus locales y tiendas. (Floristerías, tiendas de arte, librerías... Una auténtica gozada) Ah! Si os gustan las patatas fritas, tenéis diferentes locales donde os ofrecen cartuchos de patatas con salsas a elegir. En muchos casos veganas. Una opción asequible para matar el hambre.

 

 

 

DÍA 4. Ámsterdam, casa de Ana Frank. 

Hoy decidimos quedarnos en la capital, para ello sacamos un billete de dos días para Ámsterdam ya que los dos días restantes que nos quedaban íbamos a descubrir la ciudad hasta el último rincón posible. Hoy teníamos las entradas para visitar la Casa de Ana Frankun museo dedicado a la memoria de Ana Frank, judía que se ocultó de la persecución y holocausto nazi con su familia y cuatro personas más en el ático y el desván del edificio. Una visita desgarradora, de la que tarde unas horas en recuperarme, no os voy a engañar. Pero antes de la visita al museo, paseamos por la ciudad por la zona más comercial caminando hasta llegar al mercado de las flores. Una avenida flanqueada por uno de sus canales llena de puestos donde comprar flores, semillas y diferentes bulbos. Nosotras nos llevamos unos cuantos de recuerdo y para regalar.

Después de comer tuvimos la visita a la casa de Ana Frank. Al salir, decidimos pasear por la zona, hasta llegar al Rijksmuseum, un enorme museo con una explanada trasera donde había una pista de patinaje sobre hielo. El Rijksmuseum se encuentra muy cerca del Vondelpark (lugar que visitaremos en otro momento), del museo Van Gogh y el MOCO, el famoso museo de arte contemporáneo, ah! y De la tienda oficial de Sea Shepherd, que muchas de vosotras sabéis soy voluntaria de esta organización.

Cenamos en una hamburguesería vegana que os recomiendo, La Flower Burger, donde tienen una variedad de hamburguesas caseras y veganas deliciosas, todas en bollos de colores que hacen del menú una experiencia muy divertida.

 

 

DÍA 5. Ámsterdam zona Norte.

Ámsterdam Noord es una zona que nos sorprendió y enamoró a partes igual. Ubicada en la zona norte del río IJ, Amsterdam Noord es un lugar que combina tradición con modernidad. En el S.XIX era la zona industrial y de residencia de trabajadoras del puerto y su gran zona industrial. Hoy remodelada como centro social y recreativo.

¿Qué ver en Noord? Para llegar es muy fácil, ya que desde la estación de Ferry de Amsterdam situada en la parte trasera de Estación Central, salen cada 15 minutos ferrys a tres puntos diferentes del norte. El servicio es además gratuito. Nosotros llegamos y cogimos el ferry a la parte más cercana, una vez allí te recomiendo visitar el punto de información, donde te darán un mapa y podrás alquilar una bici para visitar la zona. Nosotros lo descartamos porque ese día hacía mucho frío. Al desembarcar del Ferry, verás dos edificios modernistas, uno de ellos con una terraza que podrás visitar, además de montar en una atracción conocida de la zona. Un columpio apto para intrépidos en el edificio A`DAM Lookout. La entrada es de pago y has de ver los pases para montar en el columpio. Al lado, encontrarás el Eye Filmmuseum, un edificio con forma de nave espacial que alberga un museo sobre cine y todo lo relacionado con el séptimo arte.

Caminamos para visitar un parque de la zona, donde respiramos aire puro y disfrutamos de un momento de desconexión total, antes de empezar el camino hacia el primer punto, el Café de Ceuvel.

El Cafe de Ceuvel es un lugar en el que la sostenibilidad, originalidad y autogestión han ganado la partida a un antigua astillero remodelado. Uno de los experimentos urbanos más sostenibles e innovadores de Europa. La entrada es gratuita, y dispone de un pequeño sendero para contemplar esta original residencia. Entre sus actividades se encuentras diferentes talleres sobre sostenibilidad y gestión de residuos, un hotel flotante u hospedaje en cualquiera de sus barcos o casas flotantes ahora remodeladas y puestas en tierra. La cafetería ofrece comida vegana y su cocina es realizada con energía renovable, evitando así el uso de carbón. Ceuvel es una visita obligada.

 

De allí seguimos caminando hasta el barrio de NDSM, la zona más underground de Amsterdam. Un antiguao astillero, ahora barrio polivalente, donde encontrarás cafeterías con terrazas hechas con material urbano reciclado, apartamentos y oficinas creados en contenedores metálicos, un hotel en una grúa y una gran museo/espacio de trabajo colaborativo en una enorme nave industrial. Echa un vistazo a su agenda ya que realizan diferentes actividades e incluso en verano hay un festival. Tuvimos la suerte de conocer este lugar y te animo a que también lo hagas, ya que en los próximos años, la ciudadanía teme su derribo, ya que están construyendo nuevas obras en la zona.

 

volvimos a coger el ferry que sale desde aquí para volver a Estación Central, allí comimos en Maoz Vegan un lugar de comida rápida barato pero rico y vegano! Pitas rellenas de setas fritas o falafel que tú misma puedes rellenar con diferentes ingredientes frescos. La tarde la aprovechamos para visitar el MOCO donde esponían obras de Banksy y Basquiat además de disfrutar de las exposiciones interactivas, muy adecuadas si acabas de salir de un coffe shop (es bromita... jijiji) También aprovechamos para ir a la tienda oficial de Sea Shepherd que se encuentra justo al lado y pasear por el Volendampark. Un día muy completo, teníamos que aprovechar, ya que al día siguiente salía nuestro avión de vuelta, así que cogimos la línea 2 de tranvía, que es la que discurre por los puntos más emblemáticos de la ciudad. (Recuerda que el ticket de tranvía está incluído en el bono de transporte. Vuelvo a deciros que Amsterdam a la noche es preciosa, nos recordó en algunas ocasiones a la mágica Venecia.

 

 

DÍA 6. Ultimo paseo antes de volver a casa.

El avión de vuelta salía a la tarde, así que dejamos la habitación y las mochilas en unas taquillas de pago, y cogimos el último metro hasta Estación Central para visitar el barrio que nos quedaba por andar y visitar. Jordan es una barrio alternativo, con mucha vida urbana. Teatros, cafés, tiendas de segunda mano y pequeños comercios de arte. Nos encantó.

Esta vez comimos en la estación de metro de Waterlooplain. Allí hay un lugar de comida rápida con muchas opciones veganas, y un bocadillo BRUTAL llamado Bara, que por 6€ quedabas muy pero que muy satisfecha.

 

 

Y hasta aquí nuestra visita a Ámsterdam. Nos encantaron todas las opciones veganas para comer, la cantidad de parques y lugares al aire libre para disfrutar, sus tiendas locales y su visibilidad a la comunidad LGTBQI en muchos lugares. Así que si, más que recomendable

 

Espero que os haya gustado, cualquier duda que os pueda ayudar aquí estamos, y recuerda, EL TURISMO SERÁ SOSTENIBLE O NO SERÁ!

Abrazos asalvajaos...

 

Olga GM.

A LO BASATI // A LO SALVAJE

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